
Tienes diez votos y cinco proyectos. Puedes repartirlos o dárselos todos a una idea. Cuando se publique el resultado, ¿se podrá distinguir entre una propuesta que apoyaron muchas personas y otra a la que un grupo menor dio todos sus votos? El piloto de presupuesto participativo de Soltau, en Baja Sajonia, plantea una pregunta de diseño dentro de una votación municipal. La ciudadanía parte de una lista ya seleccionada. Cómo se explica esa lista, el reparto de los votos y lo que viene después condiciona lo que la gente podrá entender de su decisión.
Qué se vota en Soltau
La votación en línea se abrió el 2 de noviembre de 2026 y termina el 20 de diciembre a las 23:59, hora local. Las cinco ideas son un sistema de nebulización para refrescar el ambiente, una fuente de agua potable, una estructura de juego inspirada en la arquitectura industrial, un arenero cubierto y una instalación sobre la historia de la producción de sal. El ayuntamiento prevé ejecutar en 2027 las dos propuestas con más votos. Un programa de resiliencia de centros urbanos aporta 20.000 €, con un límite de 10.000 € por proyecto. Ayuntamiento de Soltau.
El grupo coordinador preparó diez propuestas y la administración examinó su viabilidad. Cinco llegaron a la papeleta. En este piloto, la ciudadanía interviene en la fase de votación. Un posible programa para toda la ciudad permitiría también presentar ideas. El ayuntamiento sitúa esa ampliación como muy pronto en 2027, con ejecución desde 2028, si se aprueban las reglas y se habilitan recursos municipales. Ayuntamiento de Soltau.

La regla debe aparecer donde se toma la decisión
Una ficha de proyecto podría mostrar la ubicación, la actuación propuesta, el coste estimado si está disponible y las necesidades de mantenimiento conocidas. Con los datos en el mismo orden, se podría comparar la fuente con la zona de juegos sin abrir un documento distinto para cada idea. Una nota breve explicaría quién elaboró la lista y qué aspectos revisó el ayuntamiento.
La papeleta podría mostrar cuántos votos quedan y ofrecer un ejemplo claramente identificado. Seis para la fuente y cuatro para el sistema de nebulización, por ejemplo. Una pantalla de revisión permitiría comprobar y corregir el reparto antes de enviarlo. Conviene probar los controles con teclado, lector de pantalla y un móvil antiguo. Son propuestas de diseño para un servicio similar. El comunicado de Soltau explica el plazo y la regla de los dos primeros, y deja abiertas cuestiones como el desempate y la gestión de un reparto incompleto.

Qué aportan Eberswalde y Porto Alegre
En Eberswalde, los residentes a partir de los 14 años pueden presentar ideas, que el municipio evalúa con criterios públicos. Cada votante dispone de cinco fichas y puede participar por internet o en persona. El ayuntamiento informó de 4.006 participantes en su decimoquinta edición. Una papeleta parecida puede llegar al público después de un proceso muy distinto para decidir qué ideas entran en ella. Ayuntamiento de Eberswalde.
La primera de las 23 asambleas de Porto Alegre, celebrada el 3 de noviembre, reunió a 956 personas según el municipio. La reunión fijó prioridades de inversión y eligió representantes para la siguiente fase. Esa fase abre una pregunta para Soltau. ¿Quién toma el relevo tras publicarse la clasificación? La cifra brasileña cuenta asistentes a una asamblea, mientras que la de Eberswalde recoge la participación a través de varios canales de voto. Son medidas diferentes. Ayuntamiento de Porto Alegre.
Qué mediría al cerrar la votación
Publicaría por separado el número de participantes, el total de votos y la puntuación de cada proyecto, junto a la explicación de cualquier desempate. Si puede hacerse con garantías de privacidad, el número de personas que apoyó cada idea ayudaría a interpretar la clasificación. Para mejorar el servicio, revisaría datos agregados de errores, solicitudes de ayuda y abandonos. También pediría a residentes que localizaran los proyectos ganadores y su próximo paso sin recibir indicaciones.

Qué debería encontrar una persona en 2027
Cada proyecto seleccionado podría tener una ficha con el servicio responsable, la estimación, el siguiente hito, la fecha de actualización y, al final, una prueba de ejecución. Si cambia el calendario, la ficha podría mostrar cuándo y por qué. Hacer visible el siguiente paso de una decisión de grupo es también una cuestión de diseño que exploramos con Deferendum.
Alguien que vuelva seis meses después debería poder averiguar en unos segundos qué se eligió, quién se ocupa y qué viene a continuación.